Era posible que yo hubiera tenido una experiencia mejor durante la Semana Santa, pero yo creo que no. Yo acabo de terminar de mirar todas mis fotos de nuevo (algunos cientos en total), y yo me doy cuenta de que todo era fantástico. Las alfombras, los niños revolviendo incenso al fin de cadenas de plata, la gente diversidad en las calles, las Andas, todo.
Y también, yo visité a mi amiga Juanita, a quien yo conozco porque ella es la muchacha de la casa en la cual yo viví antes de mi apartamento de ahora. Había un grupo de su familia a su casa, y todos eran muy agradables y hospitalarios conmigo. Ella me dio comida, güicoy cocinado con mantequilla, y una bebida de escocia. Después de una conversación con bastantes participantes y mucho riendo y chistes, nosotros salimos para mirar la alfombra de su familia. Era muy buena, con sandía y muchas partes compuestas de flores de corozo, y una base de pino.
Había muchas cosas nuevas que observar en Antigua. Algunas veces yo ví burbujas flotando en el aire, puestas allí por niños con botellas de jabón y barritas. Y había vendedores con panes grandes. Yo ví pan blanco de casi dos pies en tamaño. Yo compré un pan redondo y dulce con pasas adentro. Era como un escudo, e infortunatemente yo comí todo en dos días (era muy grande, más grande que mi cabeza).
Habían unos atardeceres impresionantes también. Yo miraba algunos de mi terraza, con mi cámara, y siempre podía escuchar los tambores de las procesiones en la distancia. Era un período entero increíble, y completamente diferente y novedoso para mí.